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Diarios 1984 - 1989. Sándor Márai

Por: Pedro Sorela Miércoles 22 Abril 2009. En Lecturas

El encanto de un libro como este –el interés, más bien– es que no miente. No puede: el escritor tiene 85 años y se está muriendo. Y es casi imposible mentir ante la muerte, ¿no?

Los de 1984-1989 constituyen el último volumen de los diarios escritos por Sándor Márai a lo largo de los años, en el estilo de diarios abiertos y reflexivos sobre un poco de todo pero nada triviales, diferentes a los de su mujer: informes minuciosos de la cotidianeidad de toda una vida y que, una vez muerta ella, el escritor lee para evocarla, tras seis décadas juntos, y que constituyen la única lectura que al final le consuela. Y eso que lo intenta con otras lecturas, principalmente clásicos y poesía húngara, un vicio de toda una vida, tan fuerte como caminar o comer. O más fuerte aún, pues al final ya no come.

Los diarios tratan sobre, y pueden ser citados en temas como, el negocio inhumano de la medicina en Estados Unidos, el exilio político de larga duración (cuarenta años fuera de la Hungría comunista), algunas conclusiones literarias, la vejez y la decadencia física. Pero lo que importa es que, como en todo buen libro de testimonio, testimonio de verdad esencial, estos asuntos de alguna manera dan cuenta de la agonía y muerte del escritor. Sí, también de la muerte: la última anotación de su diario es del 15 de enero de 1989 y dice: “Estoy esperando el llamamiento a filas; no me doy prisa, pero tampoco quiero aplazar nada por culpa de mis dudas. Ha llegado la hora...

  • Pedro Sorela

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